Presentación del blog

Este blog nace con la intención de ayudar a difundir tres enfermedades que aun existiendo y padeciéndolas miles de personas, no se conocen ni se reconocen, pero se sufren:



Fibromialgia, SFC y SSQM.


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jueves, 3 de abril de 2014

Prisionera / Rosa Montero

Un Ayuntamiento ha iniciado obras que impiden a una enferma salir de su casa

Rosa Montero 25 marzo 2014


Pilar Remiro tiene 56 años, vive en Vilassar de Mar (Barcelona) y en 2011 le concedieron la incapacidad permanente absoluta por síndrome químico múltiple, fatiga crónica y fibromialgia. Según el informe de la SS, esto le causa una limitación funcional severa. Pues bien, esta mujer gravemente enferma (padece tremendos dolores que trata con morfina) acaba de convertirse en una prisionera, porque el Ayuntamiento ha comenzado unas obras en su calle que durarán más de dos meses. El polvo, los materiales y el gasoil son veneno puro para Pilar, que tendrá que permanecer encerrada a cal y canto; no podrá comprar comida fresca ni acudir a sus citas médicas. Pilar pidió al Ayuntamiento que interrumpiera periódicamente las obras tres días para poder salir en busca de alimentos, pero los responsables no parecieron tomarse su estado muy en serio. Craso error; estas enfermedades afectan cada día a más personas y son consecuencia de la ponzoñosa realidad en la que vivimos. Hace diez años, WWF/Adena analizó la sangre de todos los ministros europeos y comprobó que tenían un promedio de 35 sustancias químicas tóxicas (el peor resultado fue el de nuestra ministra de Medio Ambiente, con 43). Vivimos rodeados de productos dañinos: en los cosméticos, en los envases, en la ropa. Recuerden que las camisetas de 9 de los 16 equipos de la Eurocopa 2012 tenían componentes tóxicos (la de España, plomo). Lo peor son los disruptores endocrinos; están en los plásticos y las latas de comida y alteran el sistema hormonal, causando graves enfermedades (veanwww.hogarsintoxicos.org). Claro que al final hay que morir, pero, ¿tenemos que vivir tan mal? ¿Como Pilar, rehén de su cuerpo y ahora de su casa? La rápida acción del Sindic (el Defensor del Pueblo) parece que ha hecho que el Ayuntamiento prometa arreglar la situación. Esperemos que cumpla.

Sensibilidad química múltiple: encerrada en casa

Llamada de auxilio de una afectada de Sensibilidad Química Múltiple


CARTAS Mensaje de Pilar Remiro, afectada de SQM




martes, 31 de diciembre de 2013

Por qué la mantequilla ya no se pone rancia / ROSA MONTERO MANERAS DE VIVIR

Aún no se han conseguido los objetivos:

ROSA MONTERO MANERAS DE VIVIR

    Por qué la mantequilla ya no se pone rancia


ROSA MONTERO 29/05/2011  

Probablemente habrás visto en algún capítulo de la serie House cómo el insoportable doctor envía a sus ayudantes al domicilio de uno de sus pacientes, para intentar localizar allí el veneno químico que ha podido provocar su rara enfermedad. Pues bien, la noticia inquietante es que esas dolencias en realidad no son tan raras. Hace unas semanas, mientras firmaba en Sant Jordi en Barcelona, se me acercaron dos chicas con una mascarilla sanitaria cubriéndoles nariz y boca. Impresionaban bastante, porque además estaban delgadas y no tenían un aspecto muy saludable. Venían buscando ayuda para su lucha, que es la reivindicación de la importancia de unas enfermedades a las que la sociedad hace muy poco caso: los trastornos de sensibilización central, que son la fibromialgia (FM), el síndrome de fatiga crónica (SFC), la sensibilidad química múltiple (SQM) y la electrohipersensibilidad (EHS). Son achaques complejos, con un centenar de síntomas diversos que pueden darse a la vez o sólo unos cuantos, con mayor o menor intensidad, pero que en ocasiones llegan a ser totalmente inhabilitantes. Cefaleas, agudos dolores articulares, broncoespasmos, dificultades para respirar, arritmias, alteraciones en el hígado, problemas gastrointestinales, fatiga insuperable, visión borrosa... Esto es solo un pequeño aperitivo de los problemas que estos enfermos padecen.

Rosa Montero 


"Estos enfermos llevan décadas intentando que se reconozca su estado y su incapacidad"

Y lo más terrible es que, durante muchos años, han sido considerados unos quejicas, unos neuróticos, unos hipocondriacos, gente, en fin, que no tenía nada, aparte de una cabeza alborotada y delirante. Suele suceder que, cuando los médicos desconocen el mal al que se enfrentan, los enfermos terminen siendo culpabilizados por sus síntomas, como si sus padecimientos fueran responsabilidad suya. Y desde luego, muchos de esos pacientes han terminado desquiciados, porque debe de ser enloquecedor sentir, primero, que tu cuerpo se declara en rebeldía; que de repente, sin saber por qué y sin que ningún doctor parezca entenderlo, todo empieza a dejar de funcionar; y que, y esto es lo peor, nadie te toma en serio a pesar de estar sumido en ese tormento físico. Estos enfermos llevan décadas intentando que la Seguridad Socialreconozca su estado y que, en las situaciones inhabilitantes, se les conceda la incapacidad. Es un combate más que han de librar todos los días. Un muro de incomprensión y desconfianza contra el que estamparse.
Por lo menos, y después de mucho batallar, la fibromialgia y la fatiga crónica ya han sido reconocidas como enfermedades en la clasificación internacional de la OMS, y poco a poco la clase médica y la sociedad van comprendiendo que, en efecto, son terribles dolencias reales y no invenciones de espíritus histéricos. Pero la sensibilidad química y la electrohipersensibilidad todavía son consideradas como meros trastornos, con todo lo que ello conlleva de falta de ayuda médica y social. Esta lentitud en reconocer las dolencias no es nueva; ya ha sucedido con anterioridad con otras enfermedades, como el lupus o la esclerosis, que hoy nadie pone en cuestionamiento, pero cuyos síntomas tampoco se entendieron en otros tiempos.
Piensan además estos enfermos, y no debe de faltarles la razón, que en la sociedad hay fuerzas poderosas que intentan minimizar sus reclamaciones, y con ello se refieren a las grandes compañías químicas. Porque este tipo de enfermedades, de incidencia claramente creciente, se deben a nuestra forma de vida; a la contaminación ambiental, a la exposición cotidiana a productos químicos, que se multiplica día tras día. Recuerdo que hace 25 años, en Estados Unidos, me asombraba ver que allí la mantequilla no se ponía nunca rancia, cosa que consideraba aberrante, porque estaba acostumbrada a que la mantequilla se enranciara naturalmente al contacto con el aire. Bien, eso hoy ya lo hemos perdido: la mantequilla española ya no se pone rancia. Al coste, desde luego, de ingerir quién sabe qué cantidad de conservantes.
Es un detalle minúsculo, pero revelador. Vivimos vidas cada día más artificiales y los productos tóxicos nos rodean por todas partes. Algunos expertos sostienen que la incidencia de estas dolencias de sensibilización central está entre el 1 y el 5 por mil. Y es de temer que las cifras no hagan sino aumentar. Son enfermedades que, en sus casos más graves, te anulan, te invalidan, te encierran en tu casa de por vida. Digamos que son enfermos cómodos para el sistema, porque son invisibles. Y sin embargo, pese al coste que tiene para ellos echarse a la calle a protestar, lo están haciendo. Con su dolor, su agotamiento, su asfixia y sus mascarillas a cuestas. Quizá los hayas visto: el pasado 7 de mayo hicieron una concentración de protesta en Madrid. No los olvides.
 
 
Copiado de http://saberdescifrarlavida.blogspot.com.es/2012/04/por-que-la-mantequilla-ya-no-se-pone.html un buen articulo realizado por Rosa Montero gracias al atrevimiento de una enferma de SQM Sensibilidad Química Múltiple a la que desde este pequeño blog le queremos agradecer su paciencia estando con un estado de salud bastante más delicado del que tenía en ese momento, es una lección para aprender a vivir con una de las enfermedades más terribles por lo aisladas que viven. Esto es un homenaje. Los que durante este año la han agredido no tienen disculpa,  ella ha hecho mucho trabajo por
el reconocimiento de la enfermedad, esos pobres desgraciados no saben valorar porque no tienen esa enfermedad o porque tienen dinero pero sobre todo porque no son humanos.
Los últimos comentarios que hemos leído de esos seres indeseables son los que nos han hecho decidir poner este broche al año.

También os invitamos a leer: El poder que uno tiene